La asociación socio-cultural celebró este jueves la entrega de su XIV edición de homenajes anuales en el Club Marítimo, galardonando también a la Casa de Sefarad y a Antonio Sierras
La ciudad de Melilla vivió este jueves 8 de enero una tarde cargada de emoción y reconocimiento con la celebración de la XIV edición de los Premios Mem Guímel. El acto, organizado por la Asociación Socio-Cultural Mem Guímel y celebrado en el Club Marítimo a las 19:30 horas, reunió a una nutrida representación del tejido social, institucional y cultural melillense para rendir homenaje a tres referentes en la preservación del legado judío-sefardí: la Red de Juderías de España – Caminos de Sefarad, la Casa de Sefarad de Córdoba y Antonio Sierras Sánchez.
Estos premios, que cuentan con el respaldo de la Consejería de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor, reconocen anualmente a personas e instituciones que trabajan por difundir la historia, la cultura, las costumbres y el patrimonio sefardí, así como por su defensa de la convivencia entre culturas y su contribución de llevar a Melilla más allá de nuestra ciudad. La edición de este año ha sido especialmente significativa por el simbolismo que rodea al acto, vinculado a la historia reciente de la diáspora sefardí y a la entrada de Melilla en la Red de Juderías, una aspiración largamente trabajada por la entidad organizadora.
El primero de los galardonados fue la Red de Juderías de España – Caminos de Sefarad. La asociación destacó su “labor destacada y el trabajo por dar a conocer la historia, el legado y el patrimonio sefardí de las ciudades que forman parte de la red”, así como el “decisivo apoyo que siempre ofreció a la candidatura de Melilla, la única judería viva, para formar parte de la prestigiosa entidad”. Con más de treinta años de historia, la red ha contribuido a reconectar comunidades sefardíes dispersas por el mundo y a recuperar para muchas de ellas el vínculo cultural con España. El galardón fue recogido por César Fernández Gil.
Este homenaje, ha marcado una diferencia respecto a ediciones anteriores, en las que tradicionalmente se reconocía a dos premiados, sumando un galardón más. El presidente de Mem Guímel, Mordejay Guahnich, explicó a este medio que la decisión de incluir a la Red de Juderías como tercer homenajeado se tomó una vez confirmada oficialmente la entrada de Melilla en la red con total unanimidad por parte de la Junta Directiva. “Lo que no queríamos era entregarle el premio como una forma de ganar esa atención sin que Melilla estuviera dentro de la Red de Juderías, digamos que no era procedente”, señaló. Una vez la ciudad ha sido incluída, la asociación añadió su nombre a estos premios 2026.
El segundo reconocimiento recayó en la Casa de Sefarad, museo ubicado en Córdoba y dirigido por Sebastián de la Obra, el cual fue el encargado de recoger el premio y otorgar un discurso elocuente, afectivo y vinculante para la convivencia y el agradecimiento. Mem Guímel destacó su contribución a la preservación de la memoria sefardí en España. El jurado destacó su capacidad para recrear y transmitir la vida sefardí de siglos pasados “como un regalo y como un ejemplo vivo de convivencia”.
El tercer premiado fue Antonio Sierras Sánchez, por su compromiso con la cultura judía-sefardí melillense y su trayectoria institucional en la ciudad. La organización puso en valor su “altísima responsabilidad al frente de las instituciones y cargos que ha ostentado en Melilla”, así como su sensibilidad demostrada “en multitud de ocasiones con Mem Guímel y el pueblo judío”. Aunque ya fue distinguido anteriormente como coronel jefe de la Guardia Civil, en esta ocasión se le reconoció de forma personal, destacando su cercanía, apoyo constante y defensa activa del trabajo cultural desarrollado por la asociación.
En declaraciones realizadas durante una entrevista previa al evento, el presidente de Mem Guímel, Mordejay Guahnich, explicó que el proceso de selección de los premiados es cada vez más complejo debido a la calidad de las propuestas presentadas. “Hay una previa selección donde cada uno de los miembros de Mem Guímel entrega sus propuestas y luego, a través de una junta directiva, se elige por mayoría a las personas o instituciones seleccionadas finalmente”. Guahnich subrayó también que “cada vez que entregamos un premio estamos haciendo un embajador, no solo de Mem Guímel, sino de Melilla”.
A este trabajo se suman reuniones previas en las que se analizan las trayectorias, méritos y repercusión de cada candidato. “Cada propuesta debe ir argumentada. No se lanza un nombre sin más. El miembro que propone debe justificar por qué cree que esa persona o entidad es merecedora del premio”, señaló Guahnich. Este sistema interno busca garantizar un reconocimiento justo, basado en la trayectoria, el impacto y el compromiso con los valores que defiende la asociación. Además, según destacó el presidente, también se valora el momento idóneo para entregar cada galardón, buscando no solo premiar una labor, sino contribuir a visibilizarla en un contexto que permita mayor proyección para la ciudad y para el propio legado sefardí.
El acto no solo tuvo un carácter institucional, sino también simbólico. La elección de las fechas no es casual, pues se intenta siempre celebrar en torno al 10 u 11 de enero, en conmemoración del embarque del barco El Price, que llevó a decenas de judíos desde Marruecos hacia Europa, con destino Israel. Este año, la cita se adelantó al día 8 por cuestiones de agenda de los premiados. Para Mem Guímel, mantener esa memoria viva forma parte esencial del sentido de estos galardones.
Durante la ceremonia, también se ofreció una degustación de Repostería Sefardí Kasher y se llevó a cabo el sorteo de una menorá de metal entre los asistentes. La entrada al evento fue libre, y los participantes compartieron un espacio de encuentro que volvió a poner en valor la importancia de la diversidad cultural de Melilla.
El presidente de Mem Guímel quiso destacar el respaldo de la Consejería de Cultura, por su apoyo a iniciativas que fortalecen el tejido cultural de la ciudad y promueven la convivencia. También aclaró que la asociación está compuesta por personas de todas las culturas: “Somos judíos, cristianos, musulmanes, hindúes y gitanos dentro de la junta directiva”. Una junta, que el pasado 14 de diciembre se reunió para dar nombre a los premiados.
Tras catorce ediciones, los Premios Mem Guímel se han consolidado como una referencia cultural en Melilla. Lejos de agotarse, la iniciativa crece cada año en alcance y significado. Para sus organizadores, reconocer estas trayectorias es también una forma de construir memoria compartida, impulsar el diálogo y fortalecer el lugar de Melilla como ciudad plural.
08/01/2026 | Fuente : El Faro de Melilla